jueves, 15 de marzo de 2012

Rajoy ganará sí o sí con la huelga general #GlobalrEvolution #noalosrecortesdeRajoy #15M #spanishrevolution #nolesvotes


Mariano Rajoystan, que tuvo durante años fama de perdedor y de gafe, parece últimamente tocado por la suerte. Los sindicatos le plantean una huelga general y, antes de celebrarse, ya ha salido ganando, ocurra lo que ocurra. Si la protesta del 29 de marzo logra paralizar el país, Rajoy tendrá el mejor aval para solicitar a la Unión Europea que relaje el objetivo de déficit ante el riesgo de un estallido social. Es exactamente lo que ha ocurrido con Grecia. A mayor presión de los griegos contra su Gobierno, más condescendencia de la Unión Europea a la hora de negociar y aprobar el segundo rescate. Y el Ejecutivo heleno, encantado. Si la huelga triunfa en España, Merkel cederá a la petición de Rajoy de que se acepte su decisión de dejar el déficit en el 5,8 %, y no en el 4,4 % exigido en un principio. Y quien se apuntará ese tanto no serán los sindicatos, sino el presidente del Gobierno. La reforma laboral no se modificará y el Ejecutivo tendrá mayor margen para cumplir con el déficit con menos recortes de los previstos.
Por el contrario, si la huelga no tiene un seguimiento masivo, lo que a día de hoy parece más probable, los sindicatos le habrán servido en bandeja al Gobierno la justificación de unos recortes que probablemente irán a más. Rajoy podrá decir que la mayoría de los españoles están de acuerdo con sus reformas. Y la capacidad de respuesta sindical habrá quedado prácticamente anulada, con toda una legislatura por delante. La apuesta de los sindicatos al plantear un huelga general tan pronto es de alto riesgo. No porque se convoque antes de los cien días de Gobierno, un tópico que no significa nada, sino porque si fracasan habrán agotado cualquier margen de negociación futura. Su fracaso cuestionaría además el liderazgo social de dirigentes sindicales como Cándido Méndez, que lleva 18 años como secretario general de UGT. Demasiados como para que su discurso no parezca fosilizado.
Rajoy tiene suerte, pero hay que decir que no solo los sindicatos, sino también la patronal, se lo ponen fácil para que, a su lado, parezca un gran estadista. Resulta complicado dar un voto de confianza a la CEOE cuando uno de los empresarios españoles de más éxito, el presidente de Mercadona, Juan Roig, es capaz de decir sandeces como la de que en España hay cada vez más bazares chinos «porque practican la cultura del esfuerzo que nosotros no hacemos». Si el horizonte que nos plantea el señor Roig es el de que los autónomos y emprendedores españoles trabajen de sol a sol, como esclavos de sí mismos, para poder salir adelante y que los asalariados acepten, como los de los bazares chinos, sueldos de miseria y condiciones laborales del siglo XIX para cobrar una nómina, es como para salir corriendo.

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