sábado, 21 de abril de 2012

Señora Merkel: ¿asume que ha llevado a toda Europa a la ruina? #GlobalrEvolution #15M #spanishrevolution #democraciarealya #1Persona1Voto #nolesvotes


Es una pregunta clara y directa. Señora Merkel: como presidenta no electa de la UE, ¿está dispuesta a asumir las consecuencias de sus actos? ¿Asume haber llevado a Europa a la ruina?
Sí, señora Merkel. Y usted, la mujer que vino del este, acostumbrada al centralismo democrático, se ha convertido en la lideresa suprema. Pero como todo neoconverso del comunismo, ha abrazado el neoliberalismo con pasión casi diría que juvenil.
Y ha pasado usted de estar bajo un régimen de capitalismo de estado, a uno más rentable crematísticamente hablado: el capitalismo salvaje.
Hay quien la llama la cancillera de hierro. Yo prefiero llamarla la camarera de este sistema financiero que ha hundido al planeta en 30 años.
No salva usted alemanes. Salva bancos alemanes que se dedicaron a una especulación insostenible, en aras de la recuperación de la unión de la RFA y la RDA. Es decir, de las grandes compañías germanas dedicadas exclusivamente a la exportación.
Para conseguir ese “milagro alemán” de minjobs de 400 euros, no dudó en inundar los países del sur de liquidez monetaria.
Hacía falta que los vagos e irresponsables del sur se entramparan con la banca alemana y la banca en general, para que usted pudiera mantener el sector exportador, único motor de su economía,
Y no dudó en ponerse a las órdenes del dinero; y seguir todos y cada uno de sus mandatos. Usted, señora Merkel, y su antecesor Schroeder, otro infame representante de SPD alemán, apostaron a crecer con las compras de los llamados PIIGS. Para ello, a construir. Vamos, ladrillo puro y duro. Un sector donde sólo hacen falta especuladores, dinero barato y mucho suelo para construir. Inteligenicia poca.
Muy originales e innovadores no son estos bancos desregulados para hacer lo que les venga en gana sin control alguno del estado. Por eso quieren menos estado. Porque menos estado es igual a menos estado de derecho. Y a menos estado de derecho, la ley de la selva. Y la corrupción campa por sus respetos financiada cómo no, por quienes buscan la ausencia de reglas. El sistema financiero.
Le debe devorar la ambición. La ambición de un poder que no tiene: no es más que una camarera, por no decirlo más crudo, de la banca alemana, que ya se ocupó muy mucho de que cualquier dinero emitido por el BCE, vía moneda o balance virtual, fuera a parar a ellos.
Y Alemania, más mal que bien, se recuperó claro.
Ciclo expansivo. Destrucción del entorno natural; tanto que después del paso de los especuladores, no ha quedado un metro de costa mediterránea hormigonada hasta el vómito.
Y sus bancos se forraron. Y sus industrias también, ya sea en el sector de electrodomésticos como en el del automóvil.
Préstamos y más préstamos para compra de viviendas, con una oferta distorsionada. Construían y construían. Destrozaban lugares vírgenes sin ningún pudor. Atacaban el equilibrio ecológico sin pensar en las generaciones venideras.
Pero algunos se hacían ricos, los menos. Los más, pagaban precios irreales por pisos que no valían ni la mitad.
Pero como por lo que se ve, señora Merkel, usted que de economía no sabe más que llevar las cuentas del supermercado donde se la fotografió, no le importaba más que las crecientes exportaciones de Siemens, Bosch o Volswagen. Incluso aún vemos anuncios en España con el lema de “Algo está pasando en Mercedes”.
Señora Merkel, usted no ve más allá de sus narices.
Sus bancos se jugaron al casino hasta las pensiones privadas de sus jubilados.
Qué inteligentes estos modernos neocon seguidores de un moderno Adam Smith, casi el primer economista reconocido como tal, cuya obra “La riqueza de las naciones” se publicó en 1750? No recuerdo fecha exacta. Modernos donde los haya.
Señora Merkel: se ve que la cultura no es lo suyo. Lo suyo es más bien trepar al cielo desde ser la chica de los recados de Helmut Khol; sus métodos, adoración al líder superior hasta que se hace con el puesto subordinado de jefe de sala de un pub cervecero .Y obedecer después al siguiente amo y adorar al becerro del oro.
Lástima que los sueños de grandeza se desvanezcan como pompas de jabón.
Todo lo que sube baja; más aún cuando ha subido no por méritos propios, sino por manipulaciones burdas de la demanda.
Burbuja señora. Claro que usted de saber mucho nada. Más bien cuatro cosas y por los pelos. Lo que le dicen que haga. Y no sé si es que su inteligencia es más bien cortita, o su adoración al dinero muy grande.
Tan grande como la idea de rescatar bancos y darles barra libre en el BCE, para perjudicar a los estados, y a su ciudadanía. Despilfarrar el dinero de todos los europeos para darlo a entidades financieras estafadoras, marrulleras y trileras. Delincuentes de baja estofa vestidos con trajes de Armani.
Y dice sin que se le caiga la cara de vergüenza que no; que no se puede dejar que los vagos del sur se confíen en que se les rescate de sus deudas. Estatutos del BCE dixit.
No se dice nada en cambio de rescatar bancos.
E inyecta liquidez a gogó a un sistema financiero que se hunde después de haber especulado y llevado a las Caimán el dinero de los europeos estafados: ciudadanos desahuciados a la primera de cambio por no poder pagar una casa que en cuestión de meses ha bajado su precio a la mitad; pisos tasados ambas veces por tasadores de la propia entidad.
El mercado, dicen cuando les conviene.
A ellos, a los bancos si se les da dinero al 1 por cien. Sin entrar en mucho, billón y medio de dólares a principios de diciembre, donados al sector financieros por la FED, BCE y BMI; y desde que entró Draghi, uno de los hombres de oro en el poder hoy en Europa, al BCE, 3 subastas de dinero, de medio billón cada una.
Claro que ya se sabe que los bancos son entidades serias y demasiado grandes para caer. Aunque de hecho ya hayan caído. Ellos y sus planes de una “Austeridad” para los otros. Ya digo, al sistema financiero no le afecta. A la banca le va más la orgía de dinero; y se la procura servida por sus camareros.
Señora Merkel: su moral luterana, ¿casa con este doble rasero de trato según sean bancos o ciudadanos?; ¿se mantiene en la fe de que este sistema financiero no se lanza a la molicie, al dinero fácil y a las inversiones arriesgadas¿?
Bueno, puede que lo hagan, pero al contrario de los estados, los bancos son merecedores de bazokas de liquidez al 1 por ciento, para que presten a los estados, volviendo a hacer negocio con la miseria de los ciudadanos, a quienes exprimen hasta dejarlos secos. Los europeos les pagamos unas deudas que, como de casino que son, tendrían que haber pagado de su bolsillo. Y si se hunden, que es lo mejor que nos puede pasar a los europeos, que se hundan ya antes de arrastrarnos con ellos.
Porque es la banca quien se hunde. No los ciudadanos, que la soportamos injustamente en nuestras espaldas.
Los europeos necesitamos quitarnos este lastre de encima para poder avanzar.
Cuando un negocio fracasa, el estado no lo rescata.
Menos a los bancos. Tienen bula. Luterana claro.
No sé cómo contemplaría esto del juego a costa del prójimo, la ferviente fe de su padre con la que se educó.
Y empiezan con Grecia como cobaya, y poco más de dos años después de la aplicación estricta de pagar primero a los bancos antes que la educación, sanidad y demás derechos ciudadanos, conquistados con sangre por nuestros padres, el país ya hace meses que está en bancarrota. Como Portugal, como Irlanda, como Letonia. Y ahora España va camino también del abismo al que no lleva irremediablemente, señora Merkel.
Representa usted la sirviente más penosa de una banca alemana y europea genocida, a quien no le importa cuántos muertos produzca la falta de asistencia sanitaria; ni la degradación de la enseñanza... Ni de tantas otras cosas que han hecho que los europeos, hasta ahora ciudadanos, nos hayamos convertido en súbditos camino de esclavos.
A usted, señora Merkel, no le importan los alemanes, a quienes manipula con técnicas adaptadas a los tiempos, pero que rezuman Goebbels por donde se las analice: enemigo exterior que no merece más destino que el que le han buscado sus bancos.
No sé si tiene en mente alguna solución final para enmascarar la catástrofe a la que irremediablemente nos dirigimos.
Juega usted en aguas pantanosas, señora Merkel. El continente ya está tocado y hundido. Sus políticas —más bien las de los bancos a través de usted— están acabando con la ciudadanía europea, incluida la suya. Manipule lo que manipule, Europa ha descendido a una pobreza intolerable por la vía rápida.
Pero con su liderazgo europeo, digno de capataz del amo sin ninguna pátina democrática, está jugando con fuego.
Sus políticas, o mejor las de su amo la banca, llevan al hundimiento total. Nunca un continente había tenido peores líderes, con una pésima formación y sin ningún principio: su credo es servir a la avaricia de unos pocos de los que usted es sólo una simple camarera que sirve lo que le dicen y pone en orden al resto de la plantilla de la cervecería de mala muerte que regentan estos seres despreciables que hace tiempo que se despojaron de su condición humana.
El sur de Europa arde y no se va a dejar someter por una pandilla de delincuentes estafadores que es lo que es el sistema financiero internacional.
Mañana, los españoles empezamos la lucha en serio con una huelga general. El mediterráneo arde.
Llevamos meses atrapados en esa rueda infernal de pagar deudas de bancos transmutadas en soberanas, por voluntad suya y de sus palmeros De Guindos y Rajoy; de caída de ingresos, más pobreza, menos consumo, menos recaudación luego más préstamos. Y así no vamos a pagar nada. Menos aún: nos negamos a pagar una deuda que no es nuestra. Ni un céntimo señora. No Pagamos lo que no debemos. Vayan a cobrar a sus responsables.
Ya estamos intervenidos por no sé que autoridad europea de dudosa legítimidad democrática.
Usted, desde luego, señora Merkel, no la tiene. Que la sufran en Alemania. Usted no tiene ningún cargo en las instituciones comunitarias.
Y sabe, estamos hartos de pagar los mismos las orgías de los ricos-ricos.
Los españoles empezamos mañana la lucha y no vamos a parar. E insisto, ni a pagar lo que no debemos. Y se lo vuelvo a repetir. No debemos nada: la deuda es de sus bancos y los nuestros.
Nuestras deudas con ellos están saldadas. Cuando no hemos podido pagarles, nos han dejado en la calle. Y si dieron préstamos por más valor del real de la vivienda, cosa suya. A la ciudadanía no se le ha perdonado ni un céntimo. Y nunca hemos vivido por encima de nuestras posibilidades.
Y no vamos a pagar ni un céntimo más. Espere a ver si en junio, su palmero Rajoy tiene para pagar la luz de los ministerios.
Seguro que no tiene.
Son ustedes, ricos-ricos, gestores del capital y políticos que gobiernan contra los ciudadanos, muy pocos.
Mire si les tengo en tal alto concepto que creo que nos hubieran exterminado si hubieran encontrado un medio efectivo y selectivo, no vaya a ser que también acabaran con ustedes mismos.
No tienen solución final. Y no digo alemanes. Se lo digo usted, señora Merkel, palmeros subordinados a una autoridad como la suya que no sé de dónde viene, y banqueros.
No les concedo condición humana porque no tienen más sentimiento que el de la codicia; algo que tampoco sé como casa con las virtudes luteranas.
Así que sabemos que ya ha quebrado usted, señora Merkel, a Europa.
Aquí decimos “sostenella y no enmendalla”. Pero su sistema financiero y económico ya está muerto. No sólo en Europa, sino en el mundo.
Le advierto: quiebre de una vez el continente. El mundo va detrás. Lo sé. Pero cuanto antes mejor. Esta banca genocida es un lastre para los hombres libres, para los ciudadanos, que no súbditos ni de reyes ni mucho menos de los señores del dinero ciber y efectivo en paraísos fiscales.
No tienen nada. Incrementaron sus finanzas en el espacio exterior. No están el el planeta Tierra. Y lo mejor que pueden hacer es quedarse ahí. Los ciudadanos no les queremos como lastre. Sin ellos y sin ustedes, camareros incompetentes, salimos adelante.
Mañana paramos España Y no cejaremos hasta que se vayan, usted señora Merkel y toda su plantilla de palmeros.
El sistema financiero hace tiempo que no ha tocado tierra. Y ni queremos que vuelva a tocarla.
España despierta. Y los países del sur nos seguirán. E iremos subiendo. Hasta dejar arrinconados sin la menor violencia, a todos los políticos que han vendido a la ciudadanía europea por treinta monedas.
Se equivocaron de siglo y año. Esto es el XXI.
Les haremos responder por su estafa, Y tendrán que devolver lo que les dimos; indemnizar por daños y perjuicios, en primer lugar a Grecia; devolver lo robado; traer el dinero de paraísos fiscales y abonar impuestos no pagados, con las multas pertinentes; pagar tasa Tobin; y realizar una nueva constitución europea en la que manden los ciudadanos, no los bancos.
Tenemos alternativas. Y muchas.
Váyanse a casa. No son más que unos inútiles e incompetentes carentes de las cualidades que nos definen como ser humanos.
No son nada
Hoy empieza el futuro. Sin usted señora Merkel; y sin sus amos

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