sábado, 29 de septiembre de 2012

Kinect: ¿la máquina de espionaje de Microsoft? #democraciarealya #29S #29Svolvemos #GlobalrEvolution #15M #nolesvotes


Big Brother, el genio atrapado en una consola de videojuegos; las dos cámaras que tiene la nueva consola Kinect le permiten a Microsoft almacenar información sobre sus usuarios, información que los usuarios aceptan puede ser usada por esta empresa al adquirir uno de estos aparatos.
La nueva consola de videojuegos de Microsoft ha vendido 1 millón de  unidades en sólo 10 días y todavía no se estrena en Asia. Pero mientras la fiebre de los videojuegos cinéticos se expande y el pastel se parte para la compañía del genio (¿mailgno?) Bill Gates, crece entre algunas personas el temor de que esta videoconsola equipada con dos cámaras, incluyendo una infrarroja, y que permite a los usarios interactuar con el Xbox 360 sin hacer contacto físico, sea una perfecta máquina de espionaje, como un caballo de Troya a través del cual Big Brother se cuela a tu habitación.
Hasta el respresentante de Microsoft, Dennis Durkin, notaba esta posibilidad cuando explicó durante un conferencia cómo esta tecnología puede ayudarlos a determinar distintos factores relacionados a la publicidad, como: Cuántas personas se encuentran en la habitación cuando se muestra una publicidad y cuántas personas se encuentran en la habitación cuando se juega un juego.
Ante esta preocupación Microsoft ha emitido un comunicado diciendo que  no usará esta consola, que tiene capacidad para transmitir datos, para espiar o minar datos que puedan ser usados para la publicidad. Pero esto es sólo lo que Microsoft dice. Y depende del usuario en confiar en la buena fe de Microsoft o no, ya que, como sucede al entrar a Facebook, al comprar uno de estos dispositivos los usuarios aceptan las condiciones de  servicio de Microsoft, entre las cuales está el derecho a usar la información que obtengan a través de este dispositivo, el cual también se conecta a internet.
Según el blog LazyGamer, la sección 9 y 12 de los términos de servicio de Kinect “expresamente autorizan y consienten el acceso y el dercho de revelar información sobre ti, incluyendo el contenido de tus comunicaciones, para (a)  cumplir con la ley o responder a peticiones legales o a un proceso legal; (b) proteger los derechos o la propiedad de Microsoft, nuestros socios, nuestros clientes, incluyendo la aplicación de nuestros acuerdos o las políticas que gobiernan tu uso del Servicio; o (c) actuar en buena fe ante el juicio de que tal acceso o divulgación es necesaria para proteger la seguridad personal de los empleados de Microsoft, sus clientes o el público”.
Aquí queda claro que Microsoft está diciendo que más allá de que la use o no, la información está siendo grabada, ya que podría ser  necesaria en un futuro para preservar su propiedad o su seguridad. De forma embrollada sugiere que si eres un terrorista (o alguien procesado por el gobierno) y juegas Kinect, la información que recave esta consola será usada para preservar la seguridad del público en general o será otorgada al gobierno. Además, todo queda ante la arbitrariedad de qué es la “buena fe”, una definción que seguramente los abogados de Microsoft sabrán tornar a su favor.
Evidentemente no existen pruebas de que Microsoft vaya usar este aparato para espiar a sus usuarios. La pregunta es ¿podemos confiar en estas grandes compañías que al final y al cabo se alimentan de nuestra información para crear sus productos, en una competencia acérrima con otras megacorporaciones? Tal vez no tengas nada que ocultar, pero de cualquier forma la información es poder, como mostró Michel Foucault: actualmente el internet se ha convertido en el panoptikon: en un mundo conectado a la red todos los puntos son el centro y todos los puntos son vigilables.

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