domingo, 7 de octubre de 2012

La nueva economía ultraliberal que “con vocación totalitaria, ha sustituido… #democraciarealya #25S #29S #GlobalrEvolution #15M #nolesvotes


Viviane Forrester, analista de la globalización, critica en su libro "Una extraña dictadura" la nueva economía y habla de un régimen político ultraliberal que “con vocación totalitaria, ha sustituido la economía real por una economía de cas
ino, puramente especulativa” y que esconde “una dictadura sin cara que no pretende hacerse con el poder sino controlar las fuerzas que lo detentan”.
“Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del ordenador, su futuro y el de sus hijos”, escribe Arturo Pérez Reverte en “El Semanal”. Y añade: “no crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tiene que ver con la economía productiva”.
Cada día es más difícil escudriñar la realidad, obtener información en estado puro. Cuánto más si de lo que se trata es de auscultar el pulso del verdadero poder en la sombra que mueve los hilos del mundo. “Información es aquello que alguien muy poderoso no quiere que se sepa”, decía Lord Northcliffe, magnate de la prensa inglesa a principios del siglo XX. Casi todo lo que se publica es propaganda, noticias contaminadas por intereses espurios.
A los que manejan los hilos del mundo entre bambalinas se les ha llamado de muchas maneras: los Superiores Desconocidos, los Grandes Druidas, la Hermandad, los Olímpicos, los Illuminati, la Secta Global, el Poder en la Sombra y, de forma más genérica, el establishment. Francis Bacon, miembro de la Real Sociedad de Ciencias de Gran Bretaña y de la orden de los rosacruces, al que se le atribuye la autoría de las obras de Shakespeare, sostenía que el verdadero poder mundial estaba en manos de quienes él denominaba los tres Superiores Desconocidos.
Más recientemente, John Coleman, un agente secreto inglés ya jubilado, afirmó que tuvo acceso a documentos confidenciales que prueban la existencia de un gobierno mundial liderado por los miembros del Comité de los 300. En 1991 escribió: “desde que trabajaba en el servicio de inteligencia sé que los jefes de Estado extranjeros conocen a tan poderosa horda por el apelativo de los magos. Stalin acuñó una expresión personal para describirlos: las fuerzas tenebrosas".
En realidad, todas estas familias están dirigidas por el reducidísimo grupo de banqueros internacionales que controlan el mundo a través de las finanzas: los Rothschild, Rockefeller, Morgan, Warburg, Khun Loeb, Lehman, Belmont, Vanderlip, Harriman, Lazard, Goldman, etc. Su poder es inimaginable y desafiarlo es arriesgado.
Los pocos autores que han intentado desvelarlo pagaron caro su atrevimiento. Algunos murieron en extrañas circunstancias, otros fueron encarcelados, internados en hospitales psiquiátricos, desposeídos de sus propiedades, despedidos de sus empleos, destituidos de sus cargos, ridiculizados, o clasificados como locos, peligrosos, subversivos, antisemitas o conspiranóicos.
Estas pocas familias no solo son dueñas de los principales Bancos privados del mundo (Deutsche Bank, Morgan Chase, Goldman Sach, Citybank, Rothschild…), sino que además crearon y controlan todas las grandes instituciones financieras: el Banco de Inglaterra y la Reserva Federal de los Estados Unidos, que aún hoy son entidades privadas, el Banco Central Europeo, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco de Pagos Internacionales (BIS). A través de ellas marcan el rumbo de la economía e imponen al mundo sus políticas monetarias y los tipos de cambio.
La gente cree que la Reserva Federal es el Banco Central del gobierno de los Estados Unidos, y que ese mismo gobierno imprime los billetes de dólar. Esto es completamente falso. La Reserva Federal, igual que el Banco de Inglaterra, el de Suiza, el de Japón y otros muchos Bancos Centrales, son entidades privadas, no pertenecen al gobierno. Los dólares no los fabrica el gobierno sino los banqueros privados. Y se los presta al gobierno a cambio de un interés. Esta es la razón por la que todos los gobiernos están endeudados, y sus cada vez más abultadas deudas les convierten en rehenes de los banqueros internacionales.
La soberanía de los gobiernos está limitada por el inmenso poder de estas pocas familias, que no solo disponen a su antojo de la masa monetaria, sino que además controlan la industria y los recursos naturales del planeta, las materias primas, el oro, el petróleo, incluso el aire y el agua. “Ellos” –asegura Jim Marrs, autor de “El poder en la sombra. Las sociedades secretas”- ostentan el monopolio de la energía, de la industria farmacéutica y armamentística y de la manufactura, mediante la aplicación de nuevas tecnologías”.
Desde la creación, hace casi tres siglos, del Comité de los 300, estas pocas familias dirigen secretamente un gobierno mundial no declarado, y se valen para ello de cientos de instituciones internacionales o transnacionales que trabajan en todos los campos: industria, ciencia, tecnología, alimentación, salud, educación…
Extracto del libro GOBIERNO MUNDIAL, de Esteban Cabal.
Más información en: https://www.facebook.com/LibroGobiernoMundial
Foto: Viviane Forrester, analista de la globalización, critica en su libro "Una extraña dictadura" la nueva economía y habla de un régimen político ultraliberal que “con vocación totalitaria, ha sustituido la economía real por una economía de casino, puramente especulativa” y que esconde “una dictadura sin cara que no pretende hacerse con el poder sino controlar las fuerzas que lo detentan”. “Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del ordenador, su futuro y el de sus hijos”, escribe Arturo Pérez Reverte en “El Semanal”. Y añade: “no crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tiene que ver con la economía productiva”. Cada día es más difícil escudriñar la realidad, obtener información en estado puro. Cuánto más si de lo que se trata es de auscultar el pulso del verdadero poder en la sombra que mueve los hilos del mundo. “Información es aquello que alguien muy poderoso no quiere que se sepa”, decía Lord Northcliffe, magnate de la prensa inglesa a principios del siglo XX. Casi todo lo que se publica es propaganda, noticias contaminadas por intereses espurios. A los que manejan los hilos del mundo entre bambalinas se les ha llamado de muchas maneras: los Superiores Desconocidos, los Grandes Druidas, la Hermandad, los Olímpicos, los Illuminati, la Secta Global, el Poder en la Sombra y, de forma más genérica, el establishment. Francis Bacon, miembro de la Real Sociedad de Ciencias de Gran Bretaña y de la orden de los rosacruces, al que se le atribuye la autoría de las obras de Shakespeare, sostenía que el verdadero poder mundial estaba en manos de quienes él denominaba los tres Superiores Desconocidos. Más recientemente, John Coleman, un agente secreto inglés ya jubilado, afirmó que tuvo acceso a documentos confidenciales que prueban la existencia de un gobierno mundial liderado por los miembros del Comité de los 300. En 1991 escribió: “desde que trabajaba en el servicio de inteligencia sé que los jefes de Estado extranjeros conocen a tan poderosa horda por el apelativo de los magos. Stalin acuñó una expresión personal para describirlos: las fuerzas tenebrosas". En realidad, todas estas familias están dirigidas por el reducidísimo grupo de banqueros internacionales que controlan el mundo a través de las finanzas: los Rothschild, Rockefeller, Morgan, Warburg, Khun Loeb, Lehman, Belmont, Vanderlip, Harriman, Lazard, Goldman, etc. Su poder es inimaginable y desafiarlo es arriesgado. Los pocos autores que han intentado desvelarlo pagaron caro su atrevimiento. Algunos murieron en extrañas circunstancias, otros fueron encarcelados, internados en hospitales psiquiátricos, desposeídos de sus propiedades, despedidos de sus empleos, destituidos de sus cargos, ridiculizados, o clasificados como locos, peligrosos, subversivos, antisemitas o conspiranóicos. Estas pocas familias no solo son dueñas de los principales Bancos privados del mundo (Deutsche Bank, Morgan Chase, Goldman Sach, Citybank, Rothschild…), sino que además crearon y controlan todas las grandes instituciones financieras: el Banco de Inglaterra y la Reserva Federal de los Estados Unidos, que aún hoy son entidades privadas, el Banco Central Europeo, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco de Pagos Internacionales (BIS). A través de ellas marcan el rumbo de la economía e imponen al mundo sus políticas monetarias y los tipos de cambio. La gente cree que la Reserva Federal es el Banco Central del gobierno de los Estados Unidos, y que ese mismo gobierno imprime los billetes de dólar. Esto es completamente falso. La Reserva Federal, igual que el Banco de Inglaterra, el de Suiza, el de Japón y otros muchos Bancos Centrales, son entidades privadas, no pertenecen al gobierno. Los dólares no los fabrica el gobierno sino los banqueros privados. Y se los presta al gobierno a cambio de un interés. Esta es la razón por la que todos los gobiernos están endeudados, y sus cada vez más abultadas deudas les convierten en rehenes de los banqueros internacionales. La soberanía de los gobiernos está limitada por el inmenso poder de estas pocas familias, que no solo disponen a su antojo de la masa monetaria, sino que además controlan la industria y los recursos naturales del planeta, las materias primas, el oro, el petróleo, incluso el aire y el agua. “Ellos” –asegura Jim Marrs, autor de “El poder en la sombra. Las sociedades secretas”- ostentan el monopolio de la energía, de la industria farmacéutica y armamentística y de la manufactura, mediante la aplicación de nuevas tecnologías”. Desde la creación, hace casi tres siglos, del Comité de los 300, estas pocas familias dirigen secretamente un gobierno mundial no declarado, y se valen para ello de cientos de instituciones internacionales o transnacionales que trabajan en todos los campos: industria, ciencia, tecnología, alimentación, salud, educación… Extracto del libro GOBIERNO MUNDIAL, de Esteban Cabal. Más información en: <a href=https://www.facebook.com/LibroGobiernoMundial" width="403" height="403" />
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